Me desperté aturdida, confusa, sudorosa…había estado soñando unas extrañas aventuras de caballeros andantes y rebaños de borregos, de condes, de cuevas subterráneas… Así, que ya descansada, me entregué de nuevo al estudio del libro de historia y seguí leyendo: Reyes Huerta, hijo del Conde, que murió Junto a Miguel de Cervantes, Antonio Mendoza… en Lepanto.