Aunque ahora me veas enclenque
Y desnutrido, ¡Oh Favio!,
Por culpa del tabaco y del buen vino,
Yo fui en otro tiempo
Espermatozoide vigoroso
Y hallé el oro
En olímpica carrera,
Yo fui el primero en entrar
En el estadio clitorial
que aquí me tiene,
yo fui el primero en alcanzar,
(entre múltiples gemidos femeninos)
los míticas paredes uterinas,
yo fui el primero en coronar ¡OH Favio!
El óvulo celestial
Que aquí me tiene.