Si supieras
Que hay tardes
En que marco un número cualquiera
De teléfono
Y pregunto por ti,
Y quedo recados a tu nombre…

Y aunque desde el otro lado del teléfono
Me acusan de loco o de psicópata,
Yo insisto
En que te digan que nos vemos
A los doce, donde siempre:
Donde enhebra el hilo de olas de sirena
La pupila románica del puente.