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Entrevista de trabajo: 10 consejos que te ayudarán mucho

Entrevista de trabajo: 10 consejos que te ayudarán mucho

¿Pensar en esa entrevista de trabajo que tanto has deseado y en la que te debes de presentar mañana a más tardar las 8 AM, te pone los pelos de punta? ¡Relájate! No sigas sufriendo por esas posibles preguntas (de las cuales no tienes idea) que te pueden plantear; y donde, según tú y tus malos pensamientos, te quedarás en blanco al momento de responderlas. Eso no va a pasar si sigues estos 10 consejos que te ayudarán mucho y, asimismo, te dará una idea mucho más positiva de los resultados.

No dudes en seguir leyendo este artículo tan informativo; para el porvenir de tu futuro en esa empresa, negocio o emprendimiento en el que quieres trabajar.

Tu entrevista de trabajo más confiable si conoces el lugar donde se llevará a cabo

Nunca está demás tener algo de conocimiento referente al sitio de trabajo en el que posiblemente llegarás a laborar; eso incrementa tu seguridad al momento de presentarte en la entrevista de trabajo y, al mismo tiempo, empezar a transmitirle confianza a la persona que te está entrevistando debido a tu iniciativa al informarte sobre el entorno en el que deseas trabajar.

Entrevista de trabajo

De igual manera, es importante conocer sobre el puesto de trabajo el cual quieres escoger dentro de la empresa; has de asegurarte de que esa es la mejor opción para ti y los beneficios que este te puede ofrecer con base en lo económico, personal, instructivo, los horarios, las exigencias que puede presentar ese puesto, el ambiente laboral, entre otras cosas.

Los 2 tipos de entrevistas de trabajo que debes de conocer

El tipo de entrevista en el que te has de presentar puede depender de la empresa a la que llegarás, el puesto por el que quieres optar y, tal vez, los requisitos que estos demanden.

Entrevista personal

Este tipo de entrevista se mantiene entre dos personas, el entrevistador y el entrevistado; y donde, a lo mejor, se pueda presentar un tercero, como ventaja de tener dos puntos de vistas de la entrevista. Estos entrevistadores se pueden turnar o estar presentes uno junto al otro frente a la persona que van a entrevistar. Y se pueden clasificar de tres maneras:

  1. Dirigida: Aquí se ha de seguir una lista de preguntas ya previamente seleccionadas por los entrevistadores, hacia todos las persona que han de ser entrevistadas; y donde tendrás que responder de forma rápida y sencilla.
  2. Libre: Con este estilo de entrevista tienes la oportunidad de hacer ver lo mejor de tu persona hacia el entrevistador, ya que eres tú el que guiará esa conversación; y donde las respuestas que proporciones darán entrada a nuevas preguntas.
  3. Mixta: Esta es, lógicamente, la combinación de los tipos de entrevista dirigidas y libres. Sin embargo, siempre que se presente una pregunta cerrada o abierta (dirigida o libre), tendrá un propósito ante el entrevistado.

Entrevista de grupo

En este tipo de entrevista se seleccionan a un grupo de personas, de aproximadamente 10 individuos, los cuales serán analizados desde diferentes perspectivas, tales como: su poder de liderazgo, el apoyo en equipo, la iniciativa ante cualquier reto, la capacidad de comunicarse unos con los otros, la motivación al participar en las actividades, no caer ante los nervios y la timidez, saber escuchar y respetar la opinión de los demás, etc.

10 consejos que te pueden ayudar mucho en tu entrevista de trabajo

A continuación te voy a mostrar una serie de sugerencias, recomendaciones y advertencias que te ayudarán mucho y que has de tener en cuenta en el preciso momento en el que te encuentres siendo entrevistado; para de esa manera tener una visión más clara de lo que se te puede presentar.

Sin embargo, debes tener muy en mente, que no son instrucciones que debas de seguir al pie de la letra; la situación puede ser diferente a la imaginada, o el hombre o mujer que te vaya a entrevistar puede que tenga otra idea de cómo actuar ante ti para probar tus reacciones. Pero sin más nada que acotar, prosigamos con los puntos a considerar:

1. La puntualidad: tu primera impresión en una entrevista de trabajo

Nunca está bien visto llegar tarde a una cita, una reunión, una cena familiar, y mucho menos, a una entrevista de trabajo. ¿Realmente esa es la primera impresión que les quieres dar a tus futuros jefes y compañeros de trabajo? Espero que no sea eso lo que verdaderamente quieres hacer notar ante los demás. Porque si es así, ya estarías perdiendo muchos puntos.

Entrevista de trabajo

Has de levantarte con antelación, quizás unas dos horas antes, y puedes hacer uso de tu alarma para más seguridad. Tu llegada dependerá de eso, del tiempo que dures en bañarte, vestirte, desayunar, y la distancia que separa tu casa de la empresa o negocio al que te diriges; igualmente, el tipo de transporte es importante. Todos esos detalles debes darle mucha relevancia; para organizarte y no llegar tarde a esa importante entrevista de trabajo.

2. El lenguaje corporal: tu segunda impresión

Has logrado llegar de forma puntual a tu cita de trabajo; pero aún tienes que esperar dentro de una fila de otros posibles vacantes al puesto que tanto deseas. ¡No te desanimes! Permanece positivo a la idea de poder ser aceptado en ese negocio y no demuestres inseguridad. Ya sea si estás sentado o parado, endereza esos hombros, levanta la barbilla, mira hacia el frente y no dejes que tu cuerpo te traicione; tu tiempo llegará y has de caminar hacia esa oficina con total confianza.

Sin embargo, traspasas esa puerta, y los nervios se apropian de ti. Tus piernas tiemblan y empiezas a sentir un sudor frío correr por tu espalda. No tienes porque desvanecer ante estos signos, tú eres más fuerte que ellos. Así que cuando te pidan que tomes asiento no te conviertas en un feto y dobles tu espalda o bajes tu cabeza. Tienes que entender lo que ellos quieren ver en ti. Conviértete en el entrevistador e inspecciónate a ti mismo y pregúntate: ¿Yo contrataría a una persona así? Por lo tanto, ¡animo, que sí se puede!

3. Pon en práctica las normas del buen hablante y del buen oyente

Debes de prestar mucha atención a lo que la persona delante de ti te esta diciendo; además de ser una buena forma de ir ganándote el respeto de este individuo (que con mucha seguridad cumple con un alto rango dentro de la empresa), estarás demostrando tu interés en lo que deseas obtener al final de esa charla y, al mismo tiempo, tienes la posibilidad de adquirir datos importantes de tu posible sitio de trabajo, compañeros, reglas, normas, etc., que has de tomar muy en cuenta para tu futuro en ese establecimiento.

De igual manera, has de dar tu opinión y responder a las debidas preguntas de una forma adecuada, concisa y lógica. Es importante que el entrevistador sepa con qué clase de persona está conversando y ver si, en ese aspecto, cumples con los requisitos para el oficio al que estas optando. Por lo que, principalmente, no puedes interrumpir en ningún momento a tu emisor; pero si deseas dar una criterio rápido, puedes levantar la mano, esperar a que la persona te dé permiso de hablar y, seguidamente de decir “Disculpe que le interrumpa” expresar lo que tienes en mente.

4. La honestidad: tu mejor arma para tu entrevista de trabajo

Las mentiras nunca llevan a nada bueno. Se pueden convertir en un bucle infinito del que nunca tendrás la oportunidad de escapar; y que al final, cuando llegues al fondo de ese largo y oscuro camino, caigas tan fuerte que no podrás levantarte de nuevo. ¿Qué quiero decir con todo esto? No te elogies por objetivos que nunca has logrado cumplir o completar. Sé lo más sincero posible. Y así ellos te ayudarán.

¿No sabes cómo imprimir un archivo? Puedes aprender. ¿Se te hace complicado hacer actividades en grupo? Lo puedes intentar. ¿Te parece injusto el pago y/o la fecha de pago? No pierdes nada ofreciendo tu opinión al respecto y, a lo mejor ellos puedan considerarlo. Demuestra madurez, sencillez y humildad. Ellos notarán eso y tus oportunidades de éxito aumentarán.

5. La forma de vestir y la higiene pueden decir mucho de ti

Si estas pensando en usar el traje que te prestó tu abuelito cuando te graduaste, o ese vestido que ha usado tu madre, tu amiga o tu hermana múltiples de veces y que ya tiene un pequeño agujero en la parte de la axila, déjame preguntarte: ¿en qué barrio de mal aspecto será tu entrevista? ¡Por favor, no hagas algo así!

Si no tienes la estabilidad económica para poder comprarte una buena vestimenta, te recomiendo buscar mejores opciones que las que te nombré anteriormente. Y es que las apariencias pueden engañar; pero en este caso, para peor. Por eso, un día antes de presentarte ante tu cita de trabajo, busca varias opciones y pruébatelas. Puedes decirle a tu mamá, papá, amiga, amigo, pareja, etc., que te dé su más honesta opinión y listo.

Al mismo tiempo, no te olvides de tu pulcritud. Lava bien tu cabello, usa un buen desodorante, no exageres con el perfume, limpia tus uñas, pule tus mejores zapatos (si eres hombre), no uses demasiado maquillaje (si eres mujer) y, ponte tu mejor accesorio: una sonrisa.

6. Cero chicles, cigarro o alcohol

¡Qué lamentable sería llegar a esa entrevista tan importante para ti y lo primero que percibas de tu entrevistador sea su cara de repulsión! ¿Cómo se te ha ocurrido fumar o beber antes de tu cita laboral? Ten fuerza de voluntad, y afronta tus nervios de otra manera, porque si no, solo encontrarás tu perdición.

Y ni hablar de aquellos que se sientan muy tranquilos ante su espectador, y mantienen un constante “chasqueo” mientras parecen disfrutar de su ya tan desgastada goma de mascar. ¿En qué estaban pensando? ¿En que sería un encuentro casual con su mejor amigo/a? Difícil saberlo con exactitud.

7. Malas palabras y palabras mal usadas

¿Qué entiendes por malas palabras? ¿Vulgaridades, groserías? Pues te felicito, has acertado. Y es que este es un error que muchos cometen tanto si estas nervioso, o si has llegado al punto de entablar tanta confianza que ves a la otra persona como un amigo o conocido más. Y no te lo recomiendo. Si estas habituado a incluir en tu vocabulario ese tipo de palabras tan odiosas, te aconsejo esto: piensa bien antes de hablar. Si tienes que demorar algunos segundos antes de responder cada pregunta, hazlo; pero trata de disimularlo o de hacerlo con profesionalismo.

Y en cuanto a las palabras mal usadas, me refiero a cómo debe fluir o influir en el entrevistador la conversación que entre ustedes dos se mantenga. En palabras más sencillas: di “si puedo”, “si puedo intentarlo”, “estoy dispuesto”, “seguro lo lograré con el tiempo”. Has de usar estas frases para situaciones en las que no estés seguro de sobresalir; pero que tienes la capacidad de volverlo un reto para tu propio porvenir y el de la compañía.

8. Teléfono en modo avión

Debes de mantener tu celular apagado, en silencio, o en modo avión. Es una falta de respeto que en medio de tu charla este empiece a sonar o vibrar; además de que te puede poner en una situación incomoda y puedes perder el hilo de la conversación. Así que ya sabes, pon tu móvil a dormir un rato, no hagas que provoque una mala situación que no agrade mucho al hombre o mujer con el que te estés entrevistando.

9. Despídete seguro y optimista

Al momento de despedirte de tu entrevistador, cuando este te estreche la mano, acepta el gesto y hazlo con energía; pero sin llegar a lo brusco. Muestra tu determinación, tu motivación y seguridad en ti mismo a pesar de haber cometido algún que otro error, no dejes que eso te desanime. La esperanza es lo último que se pierde.

10. ¿Qué hacer luego de la entrevista de trabajo?

Sería muy buena idea anotar tus pros y contras que hubo en el desarrollo de tal entrevista. Te puede servir para una próxima entrevista en tal caso que por motivos desafortunados, no hayas sido seleccionado. O, tal vez, para un futuro y mejorado trabajo que esté al alcance de tus expectativas y sea el adecuado para tu ahora más alto nivel jerárquico.

¿Y ahora? ¿Te sientes más convencido, animado y dispuesto a enfrentar ese pequeño reto y sobrepasar tus perspectivas ante esta oportunidad que se te está presentando? Espero que sí, y que la ayuda aquí ofrecida haya sido de mucho valor. Y recuerda las palabras de nuestro querido Confucio: “La educación genera confianza. La confianza genera esperanza. La esperanza genera paz”.

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