3 Poemas de El basurero, Primer premio del VI Certamen de Poesía Marina Alta.
Playas
Algunas noches recorremos
las Playas de Magaluf
y Palmanova
y vemos los desechos que entran al mar
o que salen llenos de sal
y peces muertos.
Restos
y restos de botellas rotas
que no traen mensajes
escritos con papel antiguo
pero que, sin saberlo,
piden socorro desde el vidrio.
Entre las hamacas recogemos
las sobras del amor
y de los niños que no fueron;
restos de preservativos usados
como peces transparentes
que se quedaron pegados a la sílice.
En las bolsas van entrando vasos
que aún conservan los labios,
pulseras con todo incluido,
chanclas que se quedaron esperando
un pie imposible.
Abandonamos la arena
cuando el día asoma en el rostro de buitre
de las gaviotas.
Al fondo, los hoteles duermen
con todas las luces encendidas,
como enfermos ricos
que no quieren quedarse a solas.
El mar ya se ha cobrado su tributo
cuando el turista clava la primera sombrilla
sobre la herida limpia.
Accidente laboral
El vidrio no avisa,
te abre la mano
como quien descorre
una cortina roja.
También las cuchillas
entran sin permiso al baile,
las agujas
o la última botella
de una fiesta.
Mi compañero grita bajo
para que el jefe no sepa
que está herido.
Su sangre cae sobre la basura
y nadie sabe
de quién es cada resto.
El parte médico dice: corte superficial.
Pero yo he visto la ciudad
entrando por la palma de su mano.
Hay que levantar cada bolsa
como si hubiera
una boca dentro.
Dos puñados de arroz menos, Primer premio de Poesía en el XXII Certamen Literario de Poesía y Relatos Cortos Antonia Cerrato
Me dueles
en los dos puñados de arroz
que no echo
a la paella,
en una camisa sucia
que busco
y no aparece.
Si me vieras (con las veces que te obligué
a recoger el cuarto)
entrando a tu habitación
a desordenar tus cosas
para que parezca
que estás a punto
de volver
del instituto.
¿Sabes lo que daría
porque estuvieras jugando
a la videoconsola
con los cascos puestos
y no me dejaras ver
Sexo en Nueva York,
ni me escucharas
al preguntar qué tal
tu día?
Tu padre se enfada
porque caducan
los yogures que te gustan.
Ignora
que no son yogures
lo que compro,
sino trozos de ti
con los que mal tapo
tu ausencia.
Poema defraudado, Primer premio de la Tercera Edición del Certamen Literario Paqui de la Rosa
Yo iba a ser un poema
de bosque mediterráneo,
como lo fue mi padre:
volado por encinas y rapaces,
salpicado de rápidos lentiscos
y faldas caducas de muchachas
que se entregan, perennes, a Pilatos
en todas las manzanas
de los huertos.
Yo iba a ser un poema con esdrújulas
como esclerófila, xerófila o halófilo;
iba a tener adjetivos de abeja
polinizando los verbos defectivos,
iba a crear metáforas de pájaros
y soñaba con bañar de jara y romero
el color de los pavos impávidos.
Yo era un poema con sueños:
quería ser bosque mediterráneo,
como lo fue mi padre,
pero han llegado los lobos
y soy suelo urbanizable.
Carnicería
Junto a la puerta de la carnicería
laten las bolsas,
un último berrido
atrapado en el plástico.
Trepa la grasa
por el papel encerado,
la carne se agarra a la memoria
como si recordara el campo.
La sangre oscura se coagula
en el fondo del cubo.
En ella duermen
el hacha y el cuchillo largo.
Los clientes pidieron filetes limpios,
huesos que dieron sabor al agua,
carne que creen
que no ha pertenecido a nadie.
Nosotros recogemos los tendones,
las cabezas de vaca y de cordero
que miran aún
al dios de la hierba.
Una señora se tapa la nariz
cuando cruza la calle.
Nos contempla
como si el olor fuera también nuestro.
El poema Platos pertenece a la obra Azul antes que óxido, ganadora del Primer Premio de poesía en el XLVII Certamen de Poesía Manuel Garrido Chamorro, de Martos.
Platos
Se rompen mis platos
porque ya no está
mi abuela,
porque nadie
les pone una servilleta encima
cuando les echan croquetas.
Se suicidan tirándose
de la encimera
mientras pelo las patatas
o monto la mayonesa.
Pongo encima
el cuchillo
y su loza se fragmenta.
Cada vez que recojo
sus pedazos
vuelvo a enterrar
a mi abuela.
El poema Imitación pertenece a la obra La luz no perdona, que obtuvo el Primer Premio en el LIV CERTAMEN POÉTICO” Ayuntamiento de Salas de los Infantes.
Imitación
Mi abuelo termina el cigarro
y yo veo caer
la última ceniza.
Pisa en el suelo la colilla
como si enterrara el mundo.
Llega de madrugada,
bebe vino para irse lejos.
Escupe pobreza y sangre.
Cuando quiere encontrarlo el sol
ya lleva dos horas
abrasado en la tierra.
Azota al burro,
Arranca dos sandías
de una tierra ajena.
Nos la comemos a medias.
Al llegar a casa
ya no beso a la abuela.